Medicina Interna Preventiva

Lo más valioso para un ser humano es su salud, por ello, cuidarla y prevenir cualquier enfermedad debe de ser una prioridad.

Un Diagnostico Preventivo es la mejor forma de lograrlo, ya que identifica de  manera temprana datos que orientan o indican la posibilidad de que se puedan presentar enfermedades en el futuro o bien si ya están presentes, pero en una fase en donde todavía son curables.

Un Diagnóstico consiste en realizar una serie de Exámenes Clínicos Médicos, practicados por Médicos Especialistas Certificados apoyados y complementados por diferentes estudios de Laboratorio y Gabinete que permitan conocer el estado de salud de un individuo en forma integral   con el fin de establecer:

  • La detección temprana de enfermedades y así emitir las recomendaciones y orientaciones para su manejo y control oportuno.
  • La identificación de factores de riesgo para el desarrollo a futuro de enfermedades crónico degenerativas aun no presentes.
  • Las medidas necesarias para mantener y mejorar la calidad de vida.

Un Diagnóstico Preventivo es recomendable realizarlo de acuerdo a las Normas Internacionales de Salud, cada dos años en individuos menores de 45 años y cada año a partir de los 45 años.

Consejo del Doctor Ramon Pimentel (Mamografia)

La importancia de una Mamografia

Es de sobra conocido, por la mayoría de las mujeres, que el cáncer de mama es una patología muy frecuente. En la última década, hemos experimentado un considerable aumento en su incidencia, y también su aparición en edades cada vez más tempranas. No se conoce la causa; por lo tanto, no se puede prevenir. Sin embargo, se barajan factores predisponentes, tales como una alimentación rica en grasas, que favorece el aumento de las hormonas estrogénicas, el uso indebido de hormonas y el estrés continuo al que estamos sometidas en los últimos tiempos.

Pero todo son especulaciones. Ahora bien, al tener la glándula mamaria tan fácil acceso, resulta relativamente sencillo llevar a cabo un diagnóstico precoz, sin duda el arma más eficaz que tenemos en la lucha contra este mal y que va a contribuir a mejorar el pronóstico de la enfermedad, ya que permite plantear una estrategia para combatirlo en varios frentes de manera simultánea. No debemos olvidar que, en la actualidad, contamos con el apoyo de modernas técnicas para localizar los posibles tumores cuando aún están en fases iniciales. O sea, que si se descubre a tiempo, cuando sólo está afectado el tejido mamario, es curable en un elevado porcentaje de casos.

Y para ello, contamos con la mamografía, prueba radiológica que permite conocer el estado de la mama y que debe realizarse de forma sistemática a partir de los 40 años. A partir de esa edad, la periodicidad la marcamos los especialistas en ginecología. En la actualidad, las estadísticas confirman que las mamografías rutinarias y periódicas podrían reducir el índice de mortalidad por cáncer de mama en una tercera parte. Por otra parte, debe tenerse en cuenta que los modernos aparatos no implican el más mínimo riesgo y que la radiación que pueden emitir es despreciable.

Por eso, afortunadamente, un diagnóstico de cáncer de mama no significa una sentencia de enfermedad incurable. Eso es lo primero que tienen que asumir todas las mujeres que estén dispuestas a plantarle cara. Hay que tomárselo como un reto más en la vida. Una lucha como tantas otras que afrontamos en nuestra evolución como individuos. Ahora bien, señoras y señoritas, recuerden que esta enfermedad no duele hasta que está muy avanzada. Y, para beneficiarse de una detección temprana, es necesario llevar a cabo la autoexploración mamaria mensual, acudir a las revisiones periódicas al ginecólogo, sin olvidar la práctica regular y sistemática de la mamografía.